De las costumbres antiguas de los naturales del Perú acerca de la religión.
Creyeron que el cielo, la tierra, el sol y la luna habían sido creados por un ser superior al que llamaron Illa Tecce , que significa Luz Eterna . Con el tiempo, los pueblos más recientes añadieron otro nombre: Viracocha , que se traduce como Dios inmenso de Pirua , es decir, aquel a quien Pirua —el primer poblador de estas regiones— adoró. De este personaje derivó el nombre de toda la tierra y del imperio, conocido como Pirua , que los españoles pronunciaron de forma corrompida como Perú o Pirú . El Demonio les inculcó la idea de que este Dios inmenso y verdadero había compartido su divinidad y poder con distintas criaturas, asignándoles funciones específicas. Estas criaturas fueron entonces considerados dioses compañeros y consejeros del gran Dios, situados principalmente en el cielo: el sol, la luna, las estrellas y los planetas. Durante muchos siglos, los pueblos del Pirú no adoraron ídolos, estatuas ni imágenes. Su d...