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Huáscar Inca, el undécimo inca

Y así, como menciono, el cuerpo de Huayna Cápac entra con gran pompa como si estuviera vivo, y la gente muestra respeto hacia el difunto cuerpo de Huayna Cápac. Después de haberlo enterrado según las costumbres ancestrales, se declara un llanto general por su fallecimiento, ya que hasta entonces no se tenía noticia de su muerte. Además, Huáscar hace que su madre, Rahua Ocllo, se case con el cuerpo difunto para legitimar su posición, utilizando a los ministros del templo para asegurar su legitimidad. De esta manera, Topacucigualpa los declara hijos legítimos de Huayna Cápac y ordena a todos los nobles del Tawantinsuyo que juren lealtad a su nuevo señor natural, lo cual hacen. Luego, solicita a los grandes curacas y consejeros que acudan al ministro de Coricancha para recibir investiduras ceremoniales y símbolos de autoridad, como el Cápac Llauto, Suntur Paucar, Ttopayauri y Cápac Uncu, preparándolos para la coronación con gran esplendor. Distribuye entre ellos vestimentas adornadas con ...

De las costumbres antiguas de los naturales del Perú acerca de la religión.

 Creyeron que el cielo, la tierra, el sol y la luna habían sido creados por un ser superior al que llamaron  Illa Tecce , que significa  Luz Eterna . Con el tiempo, los pueblos más recientes añadieron otro nombre:  Viracocha , que se traduce como  Dios inmenso de Pirua , es decir, aquel a quien Pirua —el primer poblador de estas regiones— adoró. De este personaje derivó el nombre de toda la tierra y del imperio, conocido como  Pirua , que los españoles pronunciaron de forma corrompida como  Perú  o  Pirú . El Demonio les inculcó la idea de que este Dios inmenso y verdadero había compartido su divinidad y poder con distintas criaturas, asignándoles funciones específicas. Estas criaturas fueron entonces considerados  dioses compañeros y consejeros  del gran Dios, situados principalmente en el cielo: el sol, la luna, las estrellas y los planetas. Durante muchos siglos, los pueblos del Pirú no adoraron ídolos, estatuas ni imágenes. Su d...